martes, 7 de junio de 2011

El david de bernini

El David es una estatua realizada por Gian Lorenzo Bernini entre 1623 y 1624. Tiene tamaño real y está ejecutada con mármol.
Representa al futuro rey David, uno de los personajes del Antiguo Testamento, en la escena en que derrota al gigante Goliat lanzando una piedra con una honda.
En comparación con otras versiones pasadas del tema, como la famosa estatua el David de Miguel Ángel, se muestran cualidades paradigmáticas de la escultura del Barroco. Sobre la placidez clásica y renacentista, Bernini introduce emoción y dinamismo.
La figura está en tensión, el movimiento y la potencia están implícitos. La cara muestra concentración, con el ceño fruncido e incluso mordiéndose el labio inferior. Este David no es el guerrero perfecto e idealizado, sino uno muy humano esforzándose para lograr sus metas. Tras la figura, yacen varias armas descartadas, recordándonos que esta no es una batalla ganada a través de un armamento superior, sino de un esfuerzo físico. A sus pies, un arpa hermosamente tallada, que indica que David se convertirá en un poeta.





























la cena de emaus

LA ICLEDULIDAD DE SANTO TOMAS

a Incredulidad de Santo Tomás fue pintado por Caravaggio, para la familia Giuliani, que lo mantuvo en su colección.





La obra nos muestra el momento en que Cristo Resucitado se ha aparecido a sus discípulos, pero Tomás aún no cree en su identidad, por lo que Cristo mete uno de sus dedos en la llaga del costado. Este hecho, que podría parecer exagerado, es la mayor prueba física del reconocimiento de Cristo, la definitiva demostración de su regreso desde el reino de los muertos.

Caravaggio ha ejecutado una composición donde se ve completamente como el dedo está metido en la llaga, de tal modo que la atención de los personajes del lienzo y la de los espectadores se ve atraída por esta "prueba" física. El habitual naturalismo descarnado de Caravaggio se vuelve aquí casi de sentido científico: la luz fría cae en fogonazos irregulares sobre las figuras, iluminando el cuerpo de Cristo con un tono amarillento, que le hace aparecer como un cadáver, envuelto aún en el sudario.
El pecho todavía está hundido y pareciera que la muerte se resiste a dejarlo marchar al mundo de los vivos.









es un ciuadro con mucho realismo en la que se ve como introduce el dedo en la llaga,con mucha tension,el dolor..
y la tecnica del claro oscuro muy clara  en la que las ropas de los distipulos es oscura y enfoca a jesus como si fuera un dios.



























La conversion de san plablo

Caravaggio , en este cuadro ha querido representar la escena en la que san pablo se convierte al cristianismo.
LEYENDA:
 El joven aún llamado Saulo era un soldado arrogante perseguidor de los cristianos. Un mediodía, de camino a otra ciudad, fue derribado del caballo por una poderosa luz, al tiempo que la voz de Dios le preguntaba "Saulo, ¿por qué me persigues?". Saulo quedó ciego varios días y milagrosamente recuperó la vista con los cuidados de la comunidad cristiana. Se convirtió y adoptó el nombre de Pablo. Caravaggio nos cuenta esta historia de una manera completamente diferente, bajo la apariencia de lo trivial: en primer lugar, la escena parece tener lugar en un establo, dadas las dimensiones del marco. El caballo es un percherón robusto y zafio, inadecuado para el joven soldado que se supone era Saulo. Y el ambiente es nocturno y no el del mediodía descrito en los escritos de San Pablo. Estos recursos, que vulgarizan la apariencia de la escena, son empleados con frecuencia por Caravaggio para revelar la presencia divina en lo cotidiano. Existen detalles que nos indican la trascendencia divina de lo que contemplamos, pese a los elementos groseros. Estos signos de divinidad son varios: el más aparente es el vacío creado en el centro de la composición, una ausencia que da a entender otro tipo de presencia, que sería la que ha derribado al joven. Por otro lado tenemos la luz irreal y masiva que ilumina de lleno a Saulo, pero no al criado. El caballo parece venirse encima del caído, que implora con los brazos abiertos. Los ojos del muchacho están cerrados, pero su rostro no expresa temor sino que parece estar absorto en el éxtasis. Siguiendo estas claves, Caravaggio nos desvela magistralmente la presencia de la divinidad en una escena que podría ser completamente cotidiana.






CUADRO:


 Caravaggio nos cuenta esta historia de una manera completamente diferente, bajo la apariencia de lo trivial hasta el punto de ser tremendamente criticado: en primer lugar, la escena parece tener lugar en un establo, dadas las asfixiantes dimensiones del marco. El caballo es un percherón robusto y zafio, inadecuado para el joven soldado que se supone era Saulo. Y para rematar las paradojas, el ambiente es nocturno y no el del mediodía descrito en los escritos de San Pablo. Estos recursos, que vulgarizan la apariencia de la escena, son empleados con frecuencia por Caravaggio para revelar la presencia divina en lo cotidiano, e incluso en lo banal. Existen detalles que nos indican la trascendencia divina de lo que contemplamos, pese a los elementos groseros. Estos signos de divinidad son varios: el más sutil es el vacío creado en el centro de la composición, una ausencia que da a entender otro tipo de presencia, que sería la que ha derribado al joven. Por otro lado tenemos la luz irreal y masiva que ilumina de lleno a Saulo, pero no al criado. La mole inmensa del caballo parece venirse encima del caído, que implora con los brazos abiertos. Los ojos del muchacho están cerrados, pero su rostro no expresa temor sino que parece estar absorto en el éxtasis. Siguiendo estas claves, Caravaggio nos desvela magistralmente la presencia de la divinidad en una escena que podría ser completamente cotidiana. Siendo, como es, pareja del cuadro con la Crucifixión de San Pedro, las dimensiones elegidas son iguales para ambos, así como el tono de la composición, con idénticos sentido claustrofóbico y gama de colores.


CARAVAGGIO TAMBIÉN USA LA TÉCNICA DEL CLARO OSCURO,LOS CUERPOS RETORCIÉNDOSE ...















































caravaggio

Michelangelo Merisi nació a principios del otoño de 1571,Su padre era un alto funcionario de la corte de Caravaggio, ciudad de donde trae su origen la familia Merisi.
cuidaba el estado de diversos edificios del poderoso Francesco I Sforza, de quien era además hombre de confianza. 
 En 1584 Caravaggio regresa por su cuenta a Milán para ingresar en calidad de aprendiz en el taller del pintor Simón Peterzano. Éste era uno de los pintores a quienes más apreciaba San Carlo Borromeo y gracias a él, Caravaggio conoció los postulados de la Reforma trentina y el final del estilo manierista.

lunes, 6 de junio de 2011

APOLO Y DAFNE

LEYENDA:

Cuenta el mito que Apolo quiso competir con Eros en el arte de lanzar flechas. Eros, molesto por la arrogancia de Apolo, ideó vengarse de él y para ello le arrojó una flecha de oro, que causaba un amor inmediato a quien hiriere. También hirió a la ninfa Dafne con una flecha de plomo, que causaba el rechazo amoroso. Así que cuando Apolo vio un día a Dafne se sintió herido de amor y se lanzó en su persecución. Pero Dafne, que sufría el efecto contrario, huyó de él. Y la ninfa corrió y corrió hasta que agotada pidió ayuda a su padre, el río Peneo, el cual determinó convertir a Dafne en laurel. Cuando Apolo alcanzó a Dafne, ésta iniciaba la transformación: su cuerpo se cubrió de dura corteza, sus pies fueron raíces que se hincaban en el suelo y su cabello se llenó de hojas. Apolo se abrazó al árbol y se echó a llorar. Y dijo: «Puesto que no puedes ser mi mujer, serás mi árbol predilecto y tus hojas, siempre verdes, coronarán las cabezas de las gentes en señal de victoria».
La transformación la relata Ovidio en el poema Las metamorfosis. Este mito ilustra el origen de uno de los símbolos típicos del dios, la corona de laurel.



ESCULTURA:
 Está realizada en mármol blanco y es de tamaño real. En este grupo se representa el mito de Apolo y Dafne. El dios Apolo ha si Está realizada en mármol blanco y es de tamaño real. En este grupo se representa el mito de Apolo y Dafne. El dios Apolo ha sido tocado por una flecha de Eros que inunda de amor al dios por la ninfa Dafne, hijo del dios-rio Peneo. Pero este amor no es correspondido, por lo que Apolo la persigue.
do tocado por una flecha de Eros que inunda de amor al dios por la ninfa Dafne, hijo del dios-rio Peneo. Pero este amor no es correspondido, por lo que Apolo la persigue.
 la escultura representa justo el momento en el que dafne se convierte en árbol.

También es barroco el representar una obra en el momento mismo en que ocurre la escena, movimiento en acto, frente al movimiento anterior o posterior preferido durante el Renacimiento. Hay una clara contraposición entre Apolo, con su cara de asombro y perpejidad ante lo que está viendo, y la cara de Dafne, en la que la incredulidad y el horror ante lo que la está sucediendo.








el rapto de porserpina

El rapto de Proserpina es una escultura realizada por Bernini.
Es una gran estatua de mármol. Representa a Proserpina siendo raptada por Plutón, soberano de los infiernos.
La posición permite una observación del rapto con Plutón tratando de mantener a Proserpina sujeta; de la llegada al Hades; y de la petición de Proserpina a su madre de regresar a la Tierra.
Es notable la representación de los detalles: Proserpina empuja la cabeza de Plutón estirando su piel, y los dedos de este aprietan cruelmente la carne de Proserpina tratando de inmovilizarla.





LEYENDA:








Deméter, diosa de la agricultura y de la tierra, tenía una hija llamada Proserpina.
Un día en el que Proserpina se paseaba y recogía flores, su tío Hades la raptó y se la llevo al inframundo.

Deméter se llevo tal disgusto que empezó a descuidar la tierra y todas las plantas se secaron.
Zeus, el rey de los dioses y hermano de Deméter y Hades obligó a éste a que le devolviera a su hija, para que Deméter volviese a cuidar de la tierra.

Hades aceptó con la condición que Proserpina comiera un grano de granada, el alimento de los muertos. Eso haría que Proserpina se viese obligada a volver cada año.

Así llegaron las estaciones de año, cuando Proserpina regresaba al lado de su madre, la tierra florecía y se llenaba de vitalidad, es decir, llegaba la primavera. Pero cuando Proserpina Volvía al lado de Hades, la tierra se marchitaba de nuevo, sé moría la vegetación, llegaba el invierno.